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Fito Páez Habla Sobre Su Vasta Trayectoria Musical, El Amor, Y Mucho Más, A Propósito De Su Nominación A Los Premios GRAMMY 2021

Fito Páez

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Fito Páez Habla Sobre Su Vasta Trayectoria Musical, El Amor, Y Mucho Más, A Propósito De Su Nominación A Los Premios GRAMMY 2021

Fito Páez redescubre sus canciones, opina sobre el amor, la astrología y su nominación al GRAMMY

GRAMMYs/Feb 27, 2021 - 02:11 am

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¿Qué ha estado haciendo Fito Páez, uno de los pilares del Rock en español, en esta pandemia? Trabajar. El legendario artista no ha dejado de trabajar. Y Cuando se le sugiere la idea de un descanso durante una llamada telefónica, él responde con una carcajada. Nos habla desde una zona rural de Argentina en donde está trabajando en su próximo álbum—el vigésimo quinto.

“¿Para qué [descansar]?” -nos dice. “Mientras uno se divierta y ocupe el tiempo en estos periodos tan extraños de pandemia, es muy saludable esa elección. ”

Podría ser esa ética de trabajo la que ha hecho que el influyente cantante y compositor argentino tenga más de 3.5 millones de álbumes vendidos alrededor del mundo, cuatro décadas creando música, y que haya creado más de treinta álbumes. En el 2013, el super-músico lanzó tres álbumes en el mismo año.

Su álbum más reciente, “La Conquista del Espacio,” es una fusión de rock/pop con arreglos orquestales extraordinarios, y con un toque de cumbia. El cuenta que este álbum le brindó la oportunidad de revisar y actualizar los sonidos que le da forma a su música.

Atrás ha quedado el argentino de pelo largo rizado que inició su trayectoria con un teclado, y que formó parte de la de la Trova Rosarina de los años 80. Ahora, Páez es una leyenda del pop Latino. Una buena parte de su éxito lo ha logrado experimentando con el pop, sintetizadores, y otros sonidos Latinos, además de otras influencias. 

“La Conquista del Espacio” es prueba de ello. De una u otra forma, Fito Páez ha hecho nombre y continúa siendo reconocido como uno de los grandes del Rock. En el 2020, “La Conquista del Espacio” recibió un Latin GRAMMY a la Mejor Canción Pop/Rock por la cancion "La Canción De Las Bestias." El año pasado vio su segunda nominación al GRAMMY, la primera en 20 años, por la categoría de Mejor Álbum Rock Latino, Urbano o Alternativo.

En celebración a su segunda nominación al GRAMMY y su larga trayectoria, Fito Páez se dio a la tarea de escuchar de nuevo varios álbumes de su catálogo para GRAMMY.com, y dio más detalles respecto a su crecimiento cómo músico, así como el significado y la influencia detrás de varios de sus álbumes. 

Esta entrevista ha sido editada y condensada para mayor claridad.

Empecemos con “Del 63,” tu primer álbum como solista. ¿Por qué decidiste lanzarte solo?

Yo venía de ser parte del grupo de Juan Carlos Baglietto y de un movimiento que se llamó La Trova Rosarina. Yo era el pianista de Juan Carlos, cuando se decidió venir de Rosario a Buenos Aires. Desde que cumplí los 15 años yo tenía mis grupos mientras tocaba con Juan Carlos en su grupo. Así surgieron Staff, El Banquete, e inmediatamente llegó Lo de Juan. Lo de Juan fue un fenómeno popular importantísimo de Argentina.

En cierto momento, uno de los productores de la EMI Odeón de esos años en Argentina, Jorge Fortunato, me propone hacer una carrera como solista. Yo pensé que me estaba tomando el pelo. Yo tenía 19 años, imagínate. Así que acepté inmediatamente.

Allí conozco a Charly García en persona. Aunque ya conocía su obra, no lo conocía personalmente. Me quedo como en shock porque Charly me convoca para tocar teclados en un álbum de él. Fue una presentación en vivo del álbum “Modern Clix.”  Ahí recibo una inyección de música, de modernidad, de tradición, de trabajo de escenario serio. 

Yo creo que “Del 63” es un álbum fallido en muchos sentidos, pero por otro lado es el álbum que me dispara hacía lo que realmente quería hacer, que en ese momento era parecerme mucho a Charly e investigar sonidos que yo no tenía trabajados dentro de un estudio. El uso de la batería tocada de determinada manera, o del bajo, o la guitarra, en fin, empezaba a investigar otros mundos. 

La canción “Del Sesenta Y Tres” contiene letras de tono político, se menciona la guerra de Vietnam, y nombras a Antonio Carlos Jobim. Al escuchar esta canción años después, ¿qué te hace pensar?

Me da mucha ternura y pienso que todo eso es real. De alguna forma es una suerte de aquí estoy. I’m here, I'm Fito Páez, I'm from Rosario, I'm from Argentina, I have all of those influences in my life. Es una canción fundamental, como decís, sobre eso basaste tu vida, buenas noches, aquí estoy. Sí, habían matado a [John] Lennon hacía muy poquito tiempo, mi padre me ponía a Antonio Carlos Jobim cuando yo era niño y Jobim se convierte en uno de mis músicos de cabecera. 

Sí, estaban asesinando a Kennedy, pero la canción estaba en coyuntura. Y por otro lado no te olvides que estaba llegando la primavera Alfonsinista, como se le dijo aquí, es decir, la democracia a la Argentina después de tantos años de dictadura militar; por eso la canción hace ese llamado final a todos, "Vamos a intentar mejorar el mundo, porque el banquete está listo.” Así que hay algo nostálgico, hay algo de afirmación, de aquí estamos; y también hay algo de positivismo, hacia adelante.

En la portada de ese álbum tienes el pelo largo, ¿Eso ya no es lo tuyo?

[Ríe] No, me lo corté en el ‘96. En realidad, el pelo largo era por rebeldía, porque me decían que no, Jennifer, ¿entendés? No me dejaban tener el pelo largo. Cuando tuve la libertad dije, "Bueno, ahora me lo dejo largo y no me lo corto mas.” Hasta que la vida me puso en mi lugar y después de gastar infinidad de dinero en champú y crema de enjuague. También llegó Cecilia Roth —que fue mi mujer en aquellos años— a desenredarme la vida. Eso también hizo que me cortara el pelo. 

En el ‘87 sale Ciudad de Pobres Corazones. Lo hiciste después del asesinato de tu abuela y de tu tía, y fue un album difícil para ti, en lo personal. ¿Qué significa para ti poder hacer música para procesar momentos difíciles como esos?

Es todo, digamos, porque en un sentido la música es un lenguaje y muchas veces lo que te pasa en la vida se transforma en el laboratorio donde vas a realizar gran parte de tu obra. La música en ese sentido ha sido un instrumento, un universo, te diría.

Me ayudó a poder, yo digo, hacerte más fuerte, porque cuando uno cuenta o intenta abordar diferentes situaciones, de alguna forma estás drenando tu interior hacia afuera y la música te ayuda a manifestarlo. Hay una liberación permanente en ese sentido, estés contando el tema que estés contando. Siempre hay algo que te pasa adentro que tenés la necesidad de poder manifestarlo.

¿Cuál crees tú que fue tu crecimiento como cantautor en este álbum?

Ahí sí se produce algo, hay un quiebre allí, porque de alguna forma hay un, "No me importa nada." I don't care about anything. Hay algo de eso, pero a la vez en dominio del lenguaje. Me acuerdo, por ejemplo, en ese álbum hay una canción que se llama “Ambar Violeta,” que es como una pieza de Mozart, podría ser por un lado. Por otro lado, después están los experimentos un tanto más techno, la latin techno, como “A las Piedras de Belén.” También estaba llegando Prince a mi vida en esos años, y además, de alguna forma hubo una influencia fuerte de ese músico de excelencia, el señor [Rogers] Nelson. También el hecho de haber sido una víctima secundaria de una tragedia, también eso te obliga a tener que estar abierto, a meterte en terreno que no conocés y no tenerle miedo; e intentar expresarlo de forma no conocida para uno.

Temas como “Fuga en Tabú'', por ejemplo, que tiene ese final insólito, es una especie de techno reggae que termina con unos acordes como los de Joe Zawinul del Weather Report. En fin, hay una cantidad de mezclas ahí que yo sentí que di un paso muy adelante como músico, más que como songwriter.

Pasan los años, llegamos al ’92. Lanzas “El amor después del amor,” y según Apple Music vendiste más de 600,000 copias. Además este álbum se convirtió en un espectáculo con todos los asientos vendidos. Es decir, tuviste mucho éxito con este álbum. ¿Cómo te hizo sentir eso?

Sí, ese álbum vendió un millón y medio de copias en Argentina.

Son cifras grandes. Fue un gran éxito, ¿Cómo te sentiste?

Fue una locura, francamente. Fue uno de los momentos de máxima popularidad, el más grande, porque fue un periodo que duró. Primero fue “El amor después del amor” y luego “Circo Beat.” Fue una época muy brillante, para serte sincero, porque todas las cosas que hacía ya no las podías volver a hacer. Empezás a vivir más encerrado, perdés un poco el contacto con lo que era tu vida cotidiana, con la calle.

Te diría que me lo disfruté mucho en el sentido que ahí yo ya estoy maduro como músico y como artista como para poder brindar esos dos álbumes, y en ese sentido tener la libertad anterior y la curiosidad de seguir estudiando música, todo eso dio frutos en la anchura de los álbumes y en la reproducción en cada concierto de los álbumes.

En lo que fue la vida personal, me transformé de golpe como si fuera un Presidente. Me seguían los y las fans, parecía Carolina de Mónaco [rie]. ¡Me seguían hasta en la sopa!

¿Cuál fue la inspiración detrás del "El amor después del amor"? 

Estaba terminando una relación de muchos años con Fabiana Cantilo, una gran cantante y compositora argentina, y hoy hermana del alma. Y a la vez iniciaba un vínculo con Cecilia Roth, con quien tuve un hijo, Martín, que ya tiene 21. Cecilia y yo estuvimos 11 años juntos. Estaba iniciando un vínculo que iba a ser muy importante, yo lo sabía. 

Me parece que ese traspaso emocional de esa situación fue el motor que encendió todo, y por supuesto Cecilia, que por cierto tener cerca una persona como ella también fue muy importante, encendió la mecha. 

Cuando hay una musa se activan muchos mecanismos de seducción en uno. Por suerte también se activaron los musicales y artísticos. Eso me parece que fue el motivo inspirador de todo el álbum, más el obvio crecimiento que yo también venía sintiendo como músico, como artista. 

Había más información, estaba mejor procesada, yo tenía un manejo de estudio mucho más relajado, ya estaba con casi 28 años, y ya había producido un montón de discos. Todo eso fue destilándose en el álbum.

“El amor después del amor” te trajo éxito en los ‘90s, pero en el 2000 ganas tu primer Latin GRAMMY​ por la mejor canción, por “Al lado del camino.” ¿Fue este punto lo más grande de tu carrera?

No. Yo no creo mucho en los highlights; no existen esas cosas. Lo importante que tuvo ese álbum para mí fue haber conocido a Phil Ramone, uno de los productores musicales más grandes de la historia de la música, y fue un amigo entrañable. Fue uno de mis maestros y te diría que también me ayudó a ver cómo realmente funciona la figura de un productor, cuál es la tarea que realiza. Vi su corazón generoso, su investigación extra musical sobre lo que tenía que grabar. Recordemos que para ese álbum con Phil estuvimos casi mes y medio antes de entrar al estudio, yo yendo a New York, conociendo a su familia, y él haciendo lo mismo en Buenos Aires.

Phil era un hombre extremadamente curioso y muy cálido, él quería saber qué era el Peronismo, por ejemplo, una cosa muy difícil de explicar porque todavía, para los argentinos, sigue siendo un misterio. Quería conocer cosas para poder después tomar determinaciones sobre la música. Lo más hermoso de él que me sobretodo me llevo, es que era una persona encantadora y amorosa. Me acuerdo fue ver cómo un productor hace la tarea de productor. Lo único que tiene que hacer un productor, y eso lo vi claramente con él, es preparar el terreno para que el artista esté libre en el campo de batalla, absolutamente libre. Me enseñó la libertad, Phil, en un sentido. Ahí va mi recuerdo para Phil como uno de las grandes personas que pasaron por mi vida en la música.

Avancemos al 2007. Llega “Rodolfo,” ganas otro Latin GRAMMY​. Este álbum lo cantas solo, con un piano a tu lado. ¿Por qué?

Te cuento, yo estaba terminando la edición de una comedia, mi segundo largometraje, ambientada en Rosario de los años ochentas. A toda velocidad, has visto una película en esos tiempos. Imagínate: tóxica y con mucho humor. Éramos todos jóvenes, había mucha música, y toda una explosión de color. La filmación y toda la aventura de la película fue una experiencia muy fuerte y cargada de personas y de vínculos.

Como soy Pisciano, supongo, naturalmente cuando terminaba de editar aquella explosión de música, de luces y de emociones, llegaba a mi casa después de largas sesiones de editar; aparte había compuesto la música también. Me sentaba al piano y tocaba, eso parecía calmarme de alguna forma. Más que calmarme, te diría que me volvía a encender, pero, mientras me salía, un poco como en El amor después del amor también. Mientras me salía de ¿De quién es el portaligas? Que es el título de la película, me metía en esta aventura de “Rodolfo,” que era muy austera y en blanco y negro Y mientras tanto la película era una épica ochentosa, a toda velocidad y de color. Creo que mi carácter pisciano siempre me ha permitido moverme en estos extremos.

¿Crees en la astrología?

Me divierte mucho, por supuesto que he leído el libro de Linda Goodman, se lo recomiendo a todos los que no lo hayan leído, que es una astróloga neoyorquina  excelente.

Empezaste con el rock, pero has experimentado obviamente como en este álbum. ¿A ti nunca te molestó dejar el rock?

No, pero ¿sabes por qué? Porque estas cosas no se dejan. Yo nací en una casa de clase media baja, mi padre era un empleado municipal, en esa época, en los años ‘60, ‘70, digamos, la música popular del mundo, la que escuchaba mi padre que era un trabajador, era muy variopinta, en mi casa se escuchaban las orquestas de tango de [Aníbal] Troilo ... se escuchaban Mercedes Sosa, Burt Bacharach, Antonio Carlos Jobim; se escuchaba Jazz, a Oscar Peterson, a Friedrich Gulda. Se escuchaba de todo.

Mi padre me inyecta también esa libertad. El rock para mí es un género que disfruto mucho, pero no es lo único. Soy un hombre muy curioso y me gustan muchos tipos de música. Recuerdo cuando viajé a Cuba, tuve la posibilidad de descubrir cómo era el son cubano; aprender la clave, aprender a tocarlo. Cuando viajé a Perú pude conocer cómo se movía la marinera peruana a través de Lucho Gonzales que había sido uno de los guitarristas de Chabuca Granda. Conocí la música brasilera, cómo se movía el choro, la samba, la música de nordestina, las armonías de Jobim, la pulsión de João Gilberto, la guitarra. Ó cuando vas a Chile y aprendés la cueca; yo la pude apreciar y conocer muy de cerca por Álvaro Henríquez, que es un gran artista de rock, que aquí en uno de los Parra, no sé si fue Nicanor, le pasó exactamente el toque de la cueca y era impresionante ver cómo el chico podía manejar eso y me transmitió cómo tocarlo.

La música me gusta toda y en general no tengo ningún prejuicio en ese sentido. Así que te diría que el rock, primero es una palabra muy difícil de definir. Es un género muy difícil porque como decía Bowie, "El rock es una cultura.”  Por lo tanto Oscar Wilde, escritor victoriano, también es rock, quiero decir, nacido en otra época. Mozart también sería el rock en cierto sentido. [Ríe] Así que más que un género musical, como dijo nuestro querido David, es una cultura.

Ahora quiero hablar de “Yo te Amo,” que es tu álbum número 20. Cuando empezaste tu carrera de solista, ¿te imaginaste llegar al álbum numero 20?

No, ni siquiera tenía pensado llegar a la esquina de mi casa, imagínate. Creo simplemente que soy una de esas personas afortunadas a quienes la música le ha permitido entrar en su casa. Por supuesto que eso no es gratis, no es sencillo, hace falta trabajo, tesón, deseo, ganas de conocimiento, deseo de conocimiento, estudio, en fin, muchas cosas.

En tu sitio web leí que el álbum es, lo voy a decir en inglés, “Dedicated to all who live in and with love,” (dedicado para todos los que viven en y con amor). ¿Qué significa esto para ti?

Es una manera budista o Ghandiana de dialogar, un disco dedicado a los que viven por y en el amor. El amor como una fuerza bienhechora, escapado del concepto del romance. El amor como solidaridad, el amor como piedad, el amor como humor, el amor como abrazo, como compañía, todo eso nos hacen mejores personas. Podría debatir esa idea a cualquiera.

Necesitamos mucho el amor ahorita…

Siempre lo necesitamos, lo que pasa es que no nos damos cuenta que el ser humano es muy vanidoso y muy engreído. Pensamos que tenemos todo dominado e incluso muchos nos damos el lujo hasta de ser cínicos e irónicos. Son todas posturas de una mosca haciéndole cosquillas a un elefante.

Cuando llegue la muerte se va a parar delante tuyo y te va a borrar en un dedo. Por eso digo en el trámite de la vida lo importante es el abrazo, la mirada, la cercanía, el polvo digo, no sé cómo se dice, si se comprende como tener sexo. Estar en contacto con nosotros, por supuesto sin perder los momentos de intimidad y soledad que son muy importantes. En la balacera que es la vida, solo nos queda abrazarnos y acompañarnos.

¿En la música es tu tema favorito el amor?

Yo creo que el amor es lo que más interesa, lo que no quiere decir que no sea fan de [Carl von] Clausewitz y conozca los tratados de la guerra o el arte de la guerra, que me interesa muchísimo también, pero creo que el amor es la materia más misteriosa e indefinible. Las materias utópicas son siempre las que más me han llamado la atención.

Yo te Amo,” lo lanzaste en el 2013, pero no fue el único, también lanzaste otros dos más. ¿Estabas cansado al final del 2013?

Claro, ahí salió "El Sacrificio." "El Sacrificio" fue un álbum donde pude recopilar todas las canciones malditas que habían quedado fuera de otros álbumes más algunas nuevas, que también eran malditas. Porque me daba cuenta de que cuando intentaba poner alguna de esas canciones en algún álbum seguramente pensaba que el oyente iba a saltar a otra tema, o era que tenía ganas de escuchar posiblemente la historia de un asesinato, de disfrutar de todos los días. Le construí una casa a todas esas canciones malditas y allí estaban bien: se quieren, se repelen y se acompañan. “Sacrificio” es un álbum que me gusta mucho; también, paralelamente edito “Dreaming Rosario,” que es un álbum donde se exaltan las virtudes del amor. Hay una canción hermosa dedicada a mi hijo. Es un álbum romántico

En el 2014 llega “Rock and Roll Revolution,” un homenaje a Charly García, ¿qué significa para ti Charly García?

Como dice ahí en el álbum, es mi reserva moral, es un artista con quien tuve la suerte de poder atravesar el tiempo, conocerlo, y ahora ser su familia; pero nunca me olvido del artista que es, porque viste que uno cuando tiene mucha cercanía con algo ya te olvidás que es un genio o que es alguien superior, realmente en ese sentido. Tengo esas dos dimensiones con Charly, para mí es una persona fundamental en mi vida, ha estado en los momentos más importantes a mi lado, los buenos y los malos, es una persona de una lucidez que le he conocido a pocos en el mundo. Es un hombre brillante, inteligente, pícaro y audaz. Un compositor de esos que aparecen una vez cada 1,000 años. Te diría que es uno de nuestros Mozart del siglo XX y XXI. Y te diría que es un artista central cuando se trata del rock en español, la música en español y un poco la música del mundo; porque por esto te digo, también Charly cede un poco el escenario del rock en español. Él está en una dimensión musical, está en contacto con un montón de universos.

Quiero hablar por último de tu álbum más reciente, “La Conquista del Espacio,” ¿qué fue lo que inspiró el título de este álbum?

Qué difícil responderte, porque yo creo que siempre se activa mucho el inconsciente y la intuición cuando uno trabaja. Después empezamos a ver con Max Rompo, que fue el diseñador del arte del álbum, que “La Conquista del Espacio” era algo que estaba en todos lados, desde la conquista de la minifalda en el ‘78, hasta la búsqueda de los derechos de las mujeres, o la pelea por esos derechos, o ver cómo de un tallo se libera una flor, o ver cómo adentro de una célula, los protones y neutrones están peleando por ocupar el espacio, también la conquista del abrazo, el tema en un momento. Creo que “La Conquista del Espacio” es algo que se nos escapó de las manos, terminó siendo abarcador, como “El amor después del amor.”

¿Qué parte del proceso de producción disfrutaste más en este álbum?

Te diría de todos, ahora lo entendí, porque la primera parte fue como siempre me pasa, incluso ahora, fueron unos diez o doce días en un pueblito de pescadores en Brasil; me fui con Diego Olivero y un amigo, y ahí desarrollé un poco la células que tenía para elaborar las canciones. Fue incluso muy lindo, porque no siempre aparecen las cosas tan claramente y tan genuinamente; a veces el trabajo te lleva mucho tiempo. Simplemente aquí vacié las células que tenía en el teléfono, que he ido grabando durante el año, y cuando lo empezamos a desarrollar, en doce días teníamos el álbum compuesto, casi te diría, letra y música. Fue todo el proceso te diría, Jennifer, totalmente gozoso, una experiencia rara en la hechura de álbum porque siempre en algún momento aparecen complicaciones y te diría que aquí no existieron.

¿Qué has aprendido de ti como creador después de todos estos años haciendo música?

Que es muy necesario salirse del lugar y que es muy fácil quedarte cómodo con lo que conoces, pero eso tiene algo que ver con algo interior de uno. Recuerdo que un amigo poeta, Fernando Noy me decía, "Cuando más me gusto, cuando más me disfruto es cuando no me conozco". [ríe] Me parece que eso lo escribió esta persona y siempre pensé lo mismo que él, siempre sentí lo mismo … Por otro lado, sabiendo que las inevitables consecuencia del desarrollo de un estilo a través de los años, que no podés evitar, pero sí lo que puedo hacer es ir incorporando diferentes formas de un álbum, por ejemplo ahora por primera vez en algunas canciones que estamos grabando, no toqué el piano ni una sola vez. Posiblemente, es la primera vez que no va a haber piano en un disco mío.

¿Por qué?

Esas cosas digo, cómo animarte a hacer esas cosas. 

Ya ganaste un Latin GRAMMY, ahora estás nominado para un GRAMMY, sé que será cumpleaños un día antes de los GRAMMYs ¿qué pasaría si ganas un GRAMMY por  “La conquista del espacio”?

A ver, lo primero que te voy a decir es que voy a sentir una gran gratitud para con la gran escuela de música que son los Estados Unidos de América, con quien y donde me he formado, entre tantas músicas que he aprendido y curtido. Ya al ser nominado siento esto igual, como cuando llegás a una casa de alta música, como puede ser Brasil, México o Cuba, o cuando te aceptan en Chile, Perú o Uruguay, que te dan una palmada y dicen "Bienvenido, ahora sos parte de la familia". Yo creo que este premio es muy importante en mi vida porque son cosas que te van completando, yo tengo una gran relación íntima con la música de los Estados Unidos de América, hay algo de ida y vuelta que se produciría en ese premio que a mí me daría mucha satisfacción, mucho placer, pero te digo que ya estoy muy feliz y pleno con la nominación.

Meet The First-Time GRAMMY Nominee: Lido Pimienta Summoned All Her Creative & Artistic Powers On ‘Miss Colombia’

 
Jorge Drexler Wins Song Of The Year Latin GRAMMY For "Telefonía"

Jorge Drexler

Photo: John Parra/Getty Images

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Jorge Drexler Wins Song Of The Year Latin GRAMMY For "Telefonía"

The artist from Uruguay adds to his win tally with Latin music's highest songwriting award

GRAMMYs/Nov 16, 2018 - 08:16 am

The winner of the Song Of The Year at the 19th Annual Latin GRAMMY Awards is Jorge Drexler for his song "Telefonía," adding songwriting's top honor to his growing list of accolades.

From Uruguay, Drexler is a previous winner of two Latin GRAMMY Awards as well as a previous GRAMMY nominee. Drexler's composition "Telefonía" was also nominated for Record Of The Year. His album Salvavidas De Hielo was also nominated for Album Of The Year and won for Best Singer-Songwriter Album at the Premiere ceremony.

Drexler has earned five other GRAMMY nominations in his career, including a nod for Salvavidas De Hielo for Best Latin, Urban Or Alternative Album at the 60th GRAMMY Awards.

Other competitors in the Song Of The Year category included established greats and newcomers from across the Spanish-speaking world, such as newcomer from Mexico, El David Aguilar, who received four Latin GRAMMY nominations this year. In addition to this nomination for writing "Embrujo," the singer-songwriter was also up for Best New Artist and his album Siguiente was nominated for both Album Of The Year and Best Singer-Songwriter Album. From Puerto Rico, Kany García is a previous winner of two Latin GRAMMY Awards and a previous GRAMMY nominee. García's song "Para Siempre" was also nominated for Record Of The Year & her album Soy Yo was nominated for Album Of The Year and Best Singer-Songwriter Album.

Chilean star Mon Laferte was also nominated with her co-writer/nominee Manú Jalil for their song "Antes De Ti." At last year's Latin GRAMMY Awards, she won Best Alternative Song. for "Amárrame." Another nominee "Danza De Gardenias" was written by Mexican star Natalia Lafourcade and her co-writer/nominee David Aguilar Dorantes. Its performance featuring Los Macorinos was also nominated for Record Of The Year. Her album Musas, Vol. 2 was nominated for Album Of The Year and won for Best Folk Album at the Premiere ceremony. A GRAMMY winner and previous recipient of eight Latin GRAMMY Awards, Lafourcade's Musas, Vol. 1 won the Latin GRAMMY Award for Best Folk Album last year.

"Bailar Contigo" was performed and co-written by Colombian ensemble Monsieur Periné, a previous Latin GRAMMY Award winner and GRAMMY nominee. The group was also nominated for Record Of The Year and their album Encanto Tropical was nominated for Album Of The Year. Their co-writer Mauricio Rengifo is a previous Latin GRAMMY Award winner and GRAMMY nominee who was also nominated a second time in this category, twice for Best Tropical Song as well as for Producer of the Year. Argentine rocker Fito Páez was also nominated this year for "Tu Vida Mi Vida." A previous winner of five Latin GRAMMY Awards and a GRAMMY nominee, Páez's composition won Best Rock Song at the premiere ceremony.

Bringing a flamenco folklore style very much her own, Spanish sensation Rosalía and her hit "Malamente" won Best Alternative Song at the premiere ceremony and were also up for Record Of The Year, Best Urban Fusion/Performance, and Best Short Form Music Video. Her co-writers/nominees were Antón Alvarez Alfaro & Pablo Diaz-Reixa. "La Puerta Violeta" has brought wider recognition for Spanish artist Rozalén's powerful talent both as a writer and performer. Her album Cuando El Río Suena… was nominated for Album Of The Year.

"Robarte Un Beso" was one of this year's feel-good anthems, bringing together Colombia's Carlos Vives and Sebastian Yatra. A previous winner of ten Latin GRAMMY Awards and two GRAMMY Awards, Vives won Best Contemporary Tropical Album at the Premiere ceremony for his album Vives. Fellow Colombian Yatra received his first Latin GRAMMY nomination last year. Their co-writers/nominees were Mauricio Rengifo and Andrés Torres, nominated together this year for Producer Of The Year as well as additional songwriting nominations in Best Tropical Song and another nomination for Rengifo in the Song Of The Year category for his work with Monsieur Periné. Torres won at the 16th Latin GRAMMY Awards for engineering and both men shared in "Despacito"'s Record Of The Year Latin GRAMMY win at last year's awards, as the track's producers.

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P&E Wing Honors T Bone Burnett

GRAMMYs/Dec 3, 2014 - 04:22 am

By Dan Daley

The Producers & Engineers Wing of The Recording Academy has more than 6,000 members, and it seemed like most of them were there for the P&E Wing's 10th anniversary celebration, held at the Village recording studios in West Hollywood, Calif., on Feb. 9.

The P&E Wing's annual GRAMMY Week event honors the work of all of music's "engine room" ― the creatively technical personalities that help shape artists' visions, and each year chooses one in particular to shine the spotlight on. This year's honor, at an event entitled Shaken Rattled & Rolled, went to T Bone Burnett, whose production work for artists such as Elvis Costello, Jakob Dylan, Elton John and Leon Russell, Robert Plant and Alison Krauss, k.d. lang, John Mellencamp, Ralph Stanley, and countless others, as well as on soundtracks for landmark film projects including Crazy Heart, O Brother, Where Art Thou?, The Big Lebowski, and Walk The Line, has helped redefine the Americana genre.

Burnett took the stage at the Village to tremendous applause and pointed out that digital technology has done as much damage to the sound and recording art of music as it has done to the economics of its distribution. Citing the "insane fact that in the past few years movies and games have put out higher quality audio than music has," Burnett gave the audience an impassioned prediction that "we are approaching the end of an era when music is free."

The audience cheered Burnett's words. They understood when he described the LP ― a set of carefully created and sequenced works of aural art ― as an American contribution to the arts on par with a fine wine from France. And all agreed with Burnett's observation that "guitars are analog, drums are analog, voices are analog…we are analog."

The presentation closed with songs performed by the Secret Sisters, Laura and Lydia Rogers, whose self-titled debut record was executive produced by Burnett.

There were plenty of P&E Wing members gathered there that could attest to the artistry Burnett ascribed to analog technology and the music culture it fostered. They included renowned producers and engineers such as Phil Ramone (Billy Joel), Ed Cherney (Bonnie Raitt), Al Schmitt (Steely Dan), and Eddie Kramer (Jimi Hendrix). But it was Robert Margouleff, who won a GRAMMY in 1973 for Best Engineered Recording — Non-Classical for Stevie Wonder's Innvervisions, who most succinctly summed up Burnett's career: "It's been one long, wonderful album."

(To view more photos from Shaken Rattled & Rolled and additional GRAMMY Week events, click here.)


 

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The Producer Of The Year Category Turns 40

Pharrell Williams bids to join select company as the GRAMMYs prepares to crown the 40th Producer Of The Year recipient

GRAMMYs/Feb 28, 2016 - 08:41 am

Pharrell Williams could be headed for the GRAMMY history book this year. Williams is nominated for Producer Of The Year, Non-Classical, an award he previously won in 2003 as a member of the Neptunes (with Chad Hugo). If Williams wins this year, he'll become only the third producer to win in this category both on his own and with a partner. The first two were Quincy Jones (he won twice on his own and once with Michael Jackson) and Babyface (he won three times on his own and once with L.A. Reid).

This year's other nominees are Rob Cavallo, Dr. Luke, Ariel Rechtshaid, and Jeff Tweedy. This is the fifth nomination in this category for Cavallo (who won in 1998), the third for Williams and the second for Dr. Luke. Rechtshaid and Tweedy are first-time nominees in the category.

The 56th GRAMMY Awards will mark the 40th year that the award for Producer Of The Year, Non-Classical will be presented. That milestone is a good excuse to look back at the winners and nominees in the category through the years.

The Recording Academy added the Producer Of The Year category in 1974, 16 years after the inaugural GRAMMY Awards. The nominees that first year were Thom Bell, Rick Hall (who will receive a Recording Academy Trustees Award this year), Billy Sherrill, Lenny Waronker, and Stevie Wonder. On March 1, 1975, Bell was announced as the first winner.

Producer Of The Year, Non-Classical is now one of the night’s most anticipated awards. (The Non-Classical portion of the title was added in 1980 to distinguish the category from Producer Of The Year, Classical, which was introduced in 1979.)

Babyface has won Producer Of The Year four times, more than anyone else. He and Reid won as a team in 1992, when their credits included the Boomerang soundtrack and hits by TLC and Bobby Brown. Babyface won on his own three years in a row, from 1995 through 1997. (He’s the only producer to win the award in back-to-back years — much less score a “three-peat.”)

Jones and David Foster are close behind, with three Producer Of The Year victories each. Peter Asher, Arif Mardin and Rick Rubin have each won the award twice.

Jones was the first two-time winner in the category and also the first three-time winner.

Foster, who was born in Victoria, British Columbia, has won the award more times than any other producer who was born outside of the U.S.

Mardin holds the record for the longest span of Producer Of The Year awards: 27 years. He first won in 1975 (when his credits included albums by Bee Gees and Average White Band) and again in 2002 (the year of Norah Jones’ Come Away With Me).

Mardin set another record in 2002 as the oldest Producer Of The Year winner. He was 70 at the time.

The youngest winners of Producer Of The Year to date are Steve Lukather and Steve Porcaro of Toto and Michael Jackson. All were just 25 when they won.

Jimmy Jam & Terry Lewis have received the most nominations for Producer Of The Year: 11. Jones and Foster are runners-up, with eight each. Babyface is next in line, with six.

Nigel Godrich, best known for his work with Radiohead, holds the bittersweet distinction of the most nominations without a win: five.

Wonder, who won in 1976, was the first self-produced artist to win. Many others have followed his lead, including last year’s winner, Dan Auerbach of the Black Keys.

Four self-produced artists have won in tandem with creative partners: Bee Gees (with Albhy Galuten and Karl Richardson), Jackson (with Jones), Lionel Richie (with James Anthony Carmichael) and Phil Collins (with Hugh Padgham).

Other twosomes to have won are Jam & Lewis, who had played together in the Time; Babyface & Reid, who had played together in the Deele; Brian Eno & Daniel Lanois; and the Neptunes (Williams and Hugo), who are members of N.E.R.D.

Producer Of The Year winners have diverse backgrounds. Before becoming a top producer, Asher played a part in the British Invasion as one-half of Peter And Gordon. Foster and the members of Toto were in-demand studio musicians. Jones was a top arranger and Hollywood film scorer.

Prior to winning Producer Of The Year, many recipients had previously won GRAMMYs in other capacities. Phil Ramone and Neil Dorfsman had won as engineers; Steve Lillywhite and Brendan O’Brien as engineer/mixers; and Larry Butler, Toto’s David Paich and Narada Michael Walden as songwriters.

Producer Of The Year winners have come from all over the world. Asher, Collins & Padgham, Eno, Lillywhite, Mark Ronson, and Paul Epworth were born in England. Foster and Lanois were born in Canada; Bell in Jamaica; Mardin in Turkey; Bee Gees in Isle of Man; Ramone in South Africa; and Walter Afanasieff in Brazil.

Six women have been nominated for Producer Of The Year (though, as yet, no woman has taken home the award). Janet Jackson was the first woman to be nominated. Jackson, Jam and Lewis were cited as a team in 1989 — the year of her hit-laden album, Janet Jackson's Rhythm Nation 1814.

In a similar fashion, Mariah Carey and Afanasieff were nominated as a team in 1991 — the year of her sophomore album, Emotions.

Paula Cole was the first woman to make the Producer Of The Year finals on her own. She was nominated in 1997, the year of her breakthrough album, This Fire.

In 1998, for the first (and, so far, only) time, the Producer Of The Year finals included two women: Sheryl Crow and Lauryn Hill. Crow was nominated for her work on The Globe Sessions; Hill for her work on The Miseducation Of Lauryn Hill and Aretha Franklin's "A Rose Is Still A Rose."

The sixth and most recent instance of a woman receiving a Producer Of The Year nomination came in 2003 when the writing/producing team the Matrix, which includes Lauren Christy, were nominated. The team's work that year included tracks by Liz Phair and Hilary Duff.

There have been two ties for Producer Of The Year. In 1984 Foster tied with Carmichael & Richie. In 1992 Babyface & Reid tied with Eno & Lanois. 

Sadly, seven past winners for Producer Of The Year are no longer with us: Larry Butler, Maurice Gibb, Robin Gibb, Jackson, Mardin, Jeff Porcaro, and Ramone.

As noted above, The Recording Academy added the Producer Of The Year, Classical category in 1979. James Mallinson was the first winner. Robert Woods and Steven Epstein are tied for the most wins in the category with seven each. There have been three female winners: Judith Sherman (three times), Joanna Nickrenz (twice) and Elaine L. Martone (once).

View a complete list of winners for the Producer Of The Year, Non-Classical and Classical categories.

(Paul Grein, a veteran music journalist, writes for Yahoo Music.)

A Special Affair
George Jones, Diana Ross and Glen Campbell

Photo: Mark Sullivan/WireImage.com

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A Special Affair

GRAMMYs/Dec 3, 2014 - 04:22 am

By Paul Grein

The Recording Academy's Special Merit Awards Ceremony was especially heartfelt this year, a reflection on the mortality of several of the honorees. Glen Campbell, who received a Lifetime Achievement Award, was diagnosed with Alzheimer's disease in 2011. Three of the recipients died last year: Gil Scott-Heron, who received a Lifetime Achievement Award; Steve Jobs, who received a Trustees Award; and engineer Roger Nichols, who received a Technical GRAMMY Award.

"Hallelujah!" exclaimed Diana Ross, striking a personal note in accepting her Lifetime Achievement Award. "Lifetime Achievement?" she mused. "To me, my lifetime achievement are my children," pointing to her three daughters, two sons and first grandson, who joined her onstage.

Campbell let his wife, Kimberly, offer most of his thank yous, but he did single out the songwriter who gave him "By The Time I Get To Phoenix," "Wichita Lineman" and "Galveston." "I probably wouldn't be here today if it weren't for Jimmy Webb," he said. Campbell was an in-demand Los Angeles session guitarist before he became a country crossover star. In 1969 he became the first country artist to win a GRAMMY for Album Of The Year.

The Lifetime Achievement Award to the Allman Brothers Band was accepted by eight past or present members of the legendary Southern rock group: Gregg Allman, Oteil Burbridge, Warren Haynes, Jaimoe, Chuck Leavell, Mark Quinones, and Butch and Derek Trucks, as well as representatives on behalf of the late Duane Allman and Berry Oakley.

Jaimoe told a funny story about how he came to join the band when he was just 16. "When I met Duane, I was on my way to New York to become a jazz musician and starve to death," he said. "But Charles Otis, who was a friend of mine, always said, 'If you wanna make some money, go play with the white boys.' So I forgot about going to become a jazz musician."

Derek Trucks noted that when the band was founded, "it took balls of steel" to have an interracial rock playing "the chitlin' circuit." Butch Trucks said simply, "Thank you, Duane, for giving me my life."

Scott-Heron was cited for his social commentary and influential role in the development of rap and hip-hop. He died last May, and his Lifetime Achievement Award was accepted by his four children. Daughter Raquiyah Kelly Heron said she thought her father "would be tickled pink" by the award. But she added, "I'm kind of glad it's not televised. He would have probably said something and gotten CBS fined."

George Jones was cited for a career that started with his first album in 1957. Jones has won two GRAMMYs, including one for the all-time country classic "He Stopped Loving Her Today." Like several of the other honorees, Jones primarily thanked his fans "for making my career successful."

The Memphis Horns (trumpeter Wayne Jackson and tenor saxophonist Andrew Love) played on countless hits on Stax Records and Hi Records in the '60s and '70s, as well as sessions for everyone from Neil Diamond to Bonnie Raitt. "It's been a dance of love between me and that trumpet," said Jackson, who singled out Jerry Wexler for his help.

Antonio Carlos Jobim spearheaded the bossa nova sound that swept the globe in the '60s. His Lifetime Achievement Award was accepted by his widow, Ana. Jobim died in 1994.

This marks the second time Jobs' work has been honored by The Academy. He was a co-founder of Apple Computer Inc., which received a Technical GRAMMY Award in 2002. His continuing contributions led to this personal acknowledgement for the visionary, who died last October. Jobs' Trustees Award was accepted by Eddy Cue, Apple's senior vice president of Internet software and services, who made note of Jobs' love of music.

"Music shaped his life and made him who he was," said Cue. "When he introduced the iPod in 2001, people asked, 'Why are you doing this?' He said, 'We love music and it's always good to do something you love.'"

Dave Bartholomew is a musician, bandleader, composer and arranger, best known for his work with Fats Domino, who received a Lifetime Achievement Award in 1987. Bartholomew wasn't able to accept his Trustees Award in person, so it was accepted by his two sons.

Engineer Rudy Van Gelder has recorded thousands of jazz sessions, including classic albums for Blue Note Records by Thelonious Monk, Sonny Rollins and John Coltrane. His Trustees Award was accepted by pianist/composer Cecilia Coleman.

Audio engineer Nichols won six GRAMMYs for his work with Steely Dan and a seventh for his work with John Denver. He also worked a span of artists including Crosby, Stills & Nash to Cher. His Technical GRAMMY Award was accepted by his widow and two daughters.

The German-based company Celemony also received a Technical GRAMMY Award. The company specializes in the digital audio pitch-correction software known as Melodyne. Founded in 2000, the company has just 20 employees, which prompted co-founder Peter Neubacker, to say, "Our company is the smallest ever to win a Technical GRAMMY — and also the strangest."